El Banco Mundial aprobó primer desembolso por 350 millones para el área social

El Banco Mundial (BM) es parte de los siete organismos multilaterales que financiarán a Ecuador hasta 2021, con 10.270 millones de dólares. Durante 2019, esta institución tiene programado desembolsar un total de 1.009 millones. En los próximos tres años, los créditos llegarán a 2.253 millones.

Ayer, el Directorio aprobó el primer préstamo por 350 millones para apoyar los esfuerzos del Gobierno de Ecuador en mejorar la equidad, integración y sostenibilidad de los programas de protección social en el país. Se espera beneficiar a más de 228.000 hogares con hijos menores de edad y a personas de la tercera edad que viven en condiciones de extrema pobreza.

El proyecto tiene dos componentes. El primero está dirigido a mejorar la focalización de programas, a través del mejoramiento del mecanismo de selección de beneficiarios y de la provisión de servicios asociados a las transferencias monetarias. El segundo es proporcionar asistencia técnica para mejorar la efectividad de los programas, mediante el monitoreo, evaluación y fortalecimiento institucional.
Beneficiados 
Berenice Cordero, ministra de Inclusión Económica y Social (MIES), afirmó que “para mejorar la eficiencia del gasto público, los principales desafíos para los Programas de Protección Social en Ecuador son aumentar la cobertura de la población pobre y mejorar la eficacia de los programas existentes, para prevenir y reducir la pobreza y promover el desarrollo del capital humano”.

EL DATO
En 2020, el BM entregará 644 millones en líneas de crédito, mientras que en 2021 el monto será de 600 millones.
“A través de este proyecto, Ecuador podría estar entre los primeros países de la región que logre vincular a los beneficiarios de las redes de protección social con los servicios laborales y, de este modo, mejorar su capacidad de obtener mejores ingresos y mayor bienestar”, señaló Alberto Rodríguez, director del Banco Mundial para Bolivia, Chile, Ecuador y Perú.

Agregó que “las lecciones aprendidas de este proceso serán clave para enfrentar desafíos similares en otros países y contribuirían significativamente a mejorar el conocimiento sobre el impacto de los programas de transferencias monetarias”.

Las principales actividades del proyecto se enfocarán en el mejoramiento de la cobertura de los programas de protección social. En este sentido, se promoverá la integración entre los servicios de cuidado a la primera infancia y el adulto mayor y las transferencias monetarias que recibe cada hogar en condiciones de pobreza. (JS)